Un sitio donde podemos estudia la Palabra de Dios de manera seria y edificante

¿Se equivoca la Biblia? ¿Tiene errores? ¿Podemos confiar en ella? ¿Qué hacemos con las supuestas contradicciones? Estudiemos.

Cierto día se me envió una pregunta bíblica muy interesante.

La persona que realizó la pregunta tenía cierta oposición a la Palabra de Dios.

Esta su su pregunta y mi respuesta.

Estimado hermano:

Su pregunta es muy interesante. Lo que no me parece bien hecho, es estudiar la Biblia con otros propósitos a los que fue divinamente inspirada.

Sin embargo, su pregunta es interesante. Confieso que aunque había estudiado el libro del evangelista Mateo no me había detenido en este asunto y cuando leí tu comentario despertó en mi cierta curiosidad, y después de investigar un poco, creo estar convencido de mi siguiente aporte.

El debate bíblico me parece bueno, si se hace con una alta dosis de respeto al texto sagrado y a las personas involucradas en el debate y también si se exponen tesis lógicas e inteligentes, fundamentadas principalmente en la misma Palabra de Dios.

Te dije que investigué un poco. El siguiente comentario es de William Hendriksen con algunas adicciones y explicaciones personales.

Este es un pasaje muy controversial.

Mateo 27: 9, 10 dice: “Así se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, según precio puesto por los hijos de Israel; y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor.”

El problema aquí es que en ningún lugar en la profecía de Jeremías hay alguna mención de “las treinta piezas de plata, precio del apreciado,…” Por otra parte, en Zacarías (11:12, 13) leemos: “Y les dije: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata. Y me dijo Jehová: Echalo al tesoro; ¡hermoso precio con que me han apreciado! Y tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová al tesoro.

Parece que la gente del tiempo de Zacarías tenía una baja opinión de Zacarías como pastor y en consecuencia le pagaban solamente treinta monedas de plata por sus trabajos.

Entonces el profeta recibe la orden del Señor de ir a la casa de Jehová y arrojar estas treinta monedas al tesoro que encontrará allí. No tiene que detenernos la pregunta “¿Hasta qué punto se debe interpretar esta profecía literalmente, hasta qué punto figuradamente?”.

Para nuestro propósito presente sólo es necesario notar los siguientes puntos de semejanza entre Zac. 11:12, 13 y Mt. 27:9, 10:

  1. La obra de Jesús, así como la de Zacarías, era tenida en baja estima por muchos de los que eran el objeto de ella.
  2. Así como el “hermoso” precio—esta es una ironía—de treinta piezas se pagó a Zacarías, Jesús fue entregado por la misma suma despreciable. Estas treinta piezas de plata fueron el precio que los hijos de Israel pusieron a Zacarías y subsecuentemente a Jesús.
  3. Así como las treinta piezas de plata en que fue apreciado el trabajo de Zacarías fueron arrojadas al alfarero[1]—por orden del Señor (Zac. 11:13; cf. Mt. 27:10b)—así también las treinta piezas de plata por las que fue entregado Jesús llegaron finalmente a las manos del alfarero.
  4. En ambos casos también el acto de “arrojar” las piezas ocurre en la casa del Señor. Cf. Zac. 11:13 con Mt. 27:5.

Hasta este punto hay concordancia entre la profecía de Zacarías y su cumplimiento en relación con Jesús. Sin embargo, el problema es que Mateo dice “Jeremías”, no Zacarías. En vez de molestar a los lectores con las diversas teorías que yo, el autor de este Comentario, rechazo, y yo Juan David Ramírez también rechazo, les pido que vean la nota al pie de la página para una breve enumeración de soluciones que no puedo aceptar, para que los que estén interesados puedan estudiarlos.[2]

Mi propia solución, en cuanto considero que una solución sea posible, es la siguiente.

  1. En primer lugar, la estrecha relación de Mt. 27:9, 10 con la profecía de Zac. 11:12, 13 no puede negarse.
  2. En segundo lugar, la profecía de Zacarías tomada sola no satisface completamente las exigencias del pasaje de cumplimiento de Mateo. Uno podría preguntar, “¿Dónde se menciona en el Antiguo Testamento un campo usado para sepultar que llegó a conocerse como “campo de sangre” debido a que había sido derramada sangre inocente?” Es a tal campo que según el contexto se refiere Mateo. Zacarías no menciona nada al respecto.

Sin embargo, sí se describe en Jeremías, cap. 19. Nótense todos los parecidos: Judá y Jerusalén han derramado sangre inocente (Jer. 19:4; Mt. 27:4). Se mencionan los principales sacerdotes y los ancianos en forma prominente (Jer. 19:1; Mt. 27:3, 6, 7). Se menciona un alfarero (Jer. 19:1, 11 VM; Mt. 27:7, 10). Tofet, es decir, el Valle de Hinnom—el mismo valle donde según la tradición estaba el campo del alfarero—tiene cambiado su nombre a “Valle de la Matanza”, que es casi lo mismo que “Campo de Sangre” (Jer. 19:6; Mt. 27:8; cf. Hch. 1:19).

Y este valle llega a ser un bien conocido “lugar de sepultura” (Jer. 19:11; Mt. 27:7).

Como ya se ha dado a entender, la solución no es completa. No se dice en Jer. 19 ni en ningún otro lugar del Antiguo Testamento que Jeremías haya comprado realmente un campo de alfarero. ¿Derivó Mateo esta información de alguna tradición oral? Sin embargo, es claro que en muchos aspectos el pasaje de Mateo refleja el de Jer. 19.

Así que lo que hace Mateo es esto: combina las dos profecías, una de Zacarías y una de Jeremías. Luego menciona no al profeta menor, sino al profeta mayor como la fuente de la referencia. Esta mención de una sola de las fuentes cuando la alusión es a dos no es exclusiva de Mateo. Marcos también hace lo mismo. Así Mr. 1:2, 3 se refiere en primer lugar a Malaquías y luego a Isaías. Sin embargo, Marcos atribuye ambas profecías a “Isaías”, el profeta mayor. E igualmente la cita que encontramos en 2 Cr. 36:21 se toma de Lv. 26:34, 35 y de Jer. 25:12 (cf. 29:10), pero se atribuye solamente a “Jeremías”. Así que, pisamos terreno seguro cuando dejamos que queden las palabras “por medio del profeta Jeremías” (Mt. 27:9) y comprendemos que el trasfondo del pasaje viene realmente de Jeremías y Zacarías y que la primera parte de la cita se parece a un pasaje de Zacarías mucho más que a cualquiera de Jeremías.

 


[1] Por medio de un leve cambio ortográfico la palabra hebrea que se traduce “alfarero” se convierte en “tesorería”. Así, por ejemplo, VRV 1960 (dos veces “tesoro”) en Zac. 11:13. Sin embargo, no veo una razón correcta para este cambio. El alfarero está definitivamente en el cuadro, tanto en la profecía de Zacarías como en Mateo.

[2] Yo no puedo aceptar las siguientes:

  1. Los judíos tenían por costumbre dividir el Antiguo Testamento en tres partes: la Ley, los Salmos y Jeremías. El título “Jeremías”, en consecuencia, tenía referencia a todo el libro de los profetas, incluyendo Zacarías. Es por esta razón que Mateo, aunque cita a Zacarías, puede escribir “Jeremías”. Así opina Lenski, op. cit., p. 1063. Objeción: No se puede considerar digna de crédito la fuente sobre la cual se basa esta teoría. Además, el modo en que el escritor inspirado divide el Antiguo Testamento ha sido señalado en nota 279.
  2. En el original “por medio del profeta” (Mt. 27:9) estaba sin la indicación de un nombre. “Jeremías” fue agregado por un copista antiguo. Esta es la opinión de A. Carr, The Gospel according to St. Matthew, Cambridge, 1901, p. 302.  Objeción: La evidencia textual en apoyo de esta omisión es débil. Véase Gk. N.T. (A-B-M-W).
  3. A. H. McNeile, op. cit., pp. 407, 408, sugiere tres posibilidades: Primero, “Jeremías” fue agregado por un error en lugar de “Zacarías”. Ese error se cometió fácilmente. La compra que Jeremías hizo de un campo (Jer. 32:6ss) y su visita a la casa del alfarero (18:2s) podrían haber contribuido para ello. Objeción: Ninguno de estos pasajes dice algo sobre un campo del alfarero. Jer. 18 se refiere a la visita de Jeremías a la casa del alfarero, pero nada dice de su campo. Jer. 32 habla acerca de la compra de un campo pero nada dice de un alfarero. Hanameel, a quien se le compró el campo, es casi seguro que no era alfarero. En segundo lugar, McNeile sugiere que las palabras a que Mateo hace referencia podrían haber ocurrido en un escrito apócrifo de Jeremías. Sin embargo, después de ofrecer esta sugerencia el autor virtualmente la rechaza. En tercer lugar, la aparición de la palabra “Jeremías” en Mt. 27:9 podría ser un desliz de copista debido a la mala interpretación de una abreviatura. Objeción: Aunque se reconoce que en el original es posible tal desliz, especialmente en este caso en particular, como se mostrará, Mt. 27:9, 10  hace que uno recuerde muy fuertemente lo que realmente se encuentra en Jeremías como para hacer que esta solución sea razonable.

De ningún modo son estas las únicas soluciones propuestas. Pero no he visto otras que parezcan, aunque sea superficialmente, dignas de crédito.

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Comentarios en: "¿La Biblia tiene equivocaciones? Respuesta a la controversia de Mateo 27:9" (7)

  1. Excelente aclaración. Muchas Gracias

  2. lo que me impacta es de como queremos imterpretar la biblia a nuestro antojo por no admitir que se introdujo a jeremias por el profeta zacarias para no reconocer la proclamacion futura que dijo jehova que le hiba acontecer cuyo cumplimiento esta en jesus que el el mismo DIOS QUE HABLO por medio de zacarias en una manifestacion en carne 1 timoteo 3.16 ese unico DIOS EL PADRE tomo un cuerpo para acerse visible ante la humanidad jesucristo el el verdadero DIOS Y LA VIDA ETRNA 1 JUAN 5.20 JEREMIAS 10.10 APOCALIPSIS 3.7, APOCALIPSIS 19.11

  3. la biblia hebrea dice claramente para que se cumpla lo dicho por el profeta zacarias no jeremias la biblia KADOSH DICE EN MATEO 27,9 ENTONCES LO QUE EL PROFETA zejaryah hablo fue cumplido ahora el nombre del profeta jeramias en hebreo yirmeyah es muy clara la diferencia en hebreos de los nombres de los dos profetas amen

  4. tengo dudas cual sea la respuesta, eh leído muchas veces, para que se cumpliese lo que está escrito, pero esta vez dice ” así se cumplió lo DICHO”

  5. aclaracion??? jajajaja solo acomodos sin base, pero en fin …..

  6. Que hay del error entonces de Mateo 23:35?
    Es un error de traducción?
    Dice que Zacarías hijo de Berequías lo mataron en el templo. Hay un Zacarías en 2 crónicas 24 que claramente dice HIJO DE JOIADA y fue apedreado en el patio de la casa de Jehová. Es un error de muchos años!!!
    Zacarías hijo de Berequías, vivió en tiempo de Dario y ya había una deportación a Babilonia.
    Zacarías hijo de JOIADA, vivió en tiempo de rey Joas. Cuando aún los Sirios n apenas iban a atacarlos…
    Porqué Mateo tiene ese error?

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